Star Wars Revolution
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La Sangre que brota de ti Mismo. (privado)

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La Sangre que brota de ti Mismo. (privado)

Mensaje por Saverema el Sáb Jul 18, 2009 2:30 am

- Tu no sirves para nada - Le diria un enojado entrenador a la younling Sith mientras en la arena de practica esta se encontraba sentada en el suelo, sentada sobre sus piernas aunque con sus manos en su estomago y su frente en el suelo. Habia recibido un duro golpe por parte de aquel hombre en la parte del cuerpo que tomaba con sus manos, ya comenzaba a ver borroso, ella conocia el proceso aunque siempre lo vivia con mucho dolor, ella comenzaba a caer en la inconciencia mientras el instructor enojado le daba otra patada y apagaba el sable de luz.

Korriban, 15 años atras.

- Vuelve aqui insecto!! - Diria un mismo entrenador a la misma youling aunque en aquella ocacion ambos eran 15 años mas jovenes. Ella habia llegado a korriban hacia poco y su debilidad llamaba la atencion para mal, comenzaba a habitar en la linea del descarte como en el futuro lo haria siempre, el punto en que un aprendiz era considerado para morir ya que no iria a ser de utilidad en un futuro. La chica habia escapado para evitar ser maltratada fisica y psicologicamente pero entraba al peor lugar posible, la zona prohibida de los mausoleos de los Señores de lo Oscuro.

- Heh - Sonreiria con malicia aquel hombre mirando escapar desde el limite de la zona prohibida a la muchacha, el mismo, siempre respetuoso de las normas dadas por sus superiores, no violaria la regla para perseguir a una inutil y ademas no habia necesidad ya que como el diria - Las bestias acabaran con ella. - y en efecto aquella era la mayor posibilidad.

Poderosos monstruos que incluso darian pavor a un Sith habitaban entre las tumbas y estos animales unicamente reaccionaban docilmente ante el lado oscuro de la fuerza cuando convergia con un arte que unicamente estaba permitido a los poderosos Condes y Señores de lo Oscuro. Una niña que era menos que una aprendiz y que ademas estaba desarmada no tenia ninguna oportunidad contra aquel entorno maligno, la espada de luz roja que habia en la mano derecha del instructor se apago mientras maliciosamente observaba a la Arkaniana desaparecer, ni siquiera el tenia oportunidad en aquel entorno y el era un nativo de aquel planeta.

Una muy joven Izidor en esos momentos corria y solo atendia al sonido de sus pasos y a la certeza de que el instructor habia desistido en perseguirle, su manta de color gris que era su unica vestimenta junto con unos zapatos estaba maltratada y algunas partes de estas como las mangas estaban ajadas como de la misma forma estaba la basta del vestido que estaba roto desde las rodillas de la niña.

No comprendia porque sus padres la habian entregado a los Sith como si fuera una simple Arkaniana de las castas esclavas, no podia entenderlo a su corta edad y debido a ello habia llorado largamente lo que no habia servido para nada mas que incrementar los maltrados y abusos, y con ello mas lagrimas que antes. - Odialos. - Le habian dicho cada vez que ella se habia preguntado el porque de la desicion de sus padres. - El odio te hara poderosa. - Le habian repetido igualmente muchas veces, cuando veian en ella un asomo de enojo o bien cuando le golpeaban.

Corria aun a pesar de haber perdido de vista al instructor por aquel paraje aparentemente vacio de toda vida y en que solo podian apreciarse cada cierto trecho cabernas o grandes construcciones en decadencia o ruina, los grandes sepulcros de los antiguos Señores de lo Oscuro. No sabia hacia donde se dirigia pero seguia abanzando como si algo mas grande que ella le guiara, no tenia fuerzas para continuar pero la desesperacion y el miedo le daban alas a sus cansados pies.
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Re: La Sangre que brota de ti Mismo. (privado)

Mensaje por Saverema el Sáb Jul 18, 2009 3:25 am

El olor a carne fresca y desesperacion desperto a aquella gran bestia de su letargo, sus grandes ojos de color amarillo resplandecieron como dos grandes gemas en el ambiente oscuro en el que se encontraba y al levantarse sobre sus grandes 6 patas su gran coraza y cornamenta tocaron el techo de aquel lugar haciendo que algunos guijarros cayeran rebotando en la bestia hacia el suelo.

Agitando su gran cabeza se saco de encima el sueño que aun llevaba dentro de ella y resoplando salio posteriormente de la cueva en la que se encontraba meciendose de lado a lado mientras lo hacia. Era aquella una abominacion creada por los antiguos Señores de los Sith para proteger aquel sagrado lugar de entierro para los Señores que quizas habian jurado regresar algun dia, y que como tal tenia no solo el deber sino el placer tambien de acabar a todo aquel que sin permiso ni poder osaba tocar aquellas viejas y sagradas, o tal vez malditas, piedras.

Corrio, porque a pesar de su tamaño no era un ser lento, hacia donde se encontraba la fuente de la inquietud de aquel lugar, una jovencita que corria en lugares prohibidos a pocos centenares de metros de aquel lugar. Un gran rugido alerto al lugar de la presencia del inquietante monstruo como tambien alerto a la muchacha de el, quien se quedo impavida al oir ruido tan atemorizante. La vista de la bestia era horrorosa, era un monstruo que a pesar de mantenerse en sus 6 patas tenia 8 metros de alto y varios mas de largo los cuales acababan en una poderosa cola que tenia grandes pinchos de durisimo marfil en toda su extension, la niña era insignficante a su lado.

La Saverema no pudo intentar mas que correr una vez mas pero cada pisada de la bestia que ahora jugaba con su presa generaba temblores que hacian que algunas veces perdiera el equilibrio, asi era el peso de aquel horror. El terreno en el que jugueteban los dos era irregular, y cada poco tiempo habia un tumulo o bien alguna otra irregularidad en el terreno provocada por cualquier razon natural o antinatural. Una vez la jovencita escapo a cierta distancia, el aminal dio un gran salto y de inmediato se puso a pocos metros por detras de ella.

El temblor probocado por ello la hizo caer a travez de la bajada por la que descendia del pequeño cerro en el que se encontraba en aquel instante y rodando llego hasta la base del tumulo y pudo encontrar una pequeña cueva, tan pequeña que solo una pequeña como ella podia entrar en aquel lugar. Se arrastro a su interior a toda velocidad internandose hasta el fondo para intentar quedar a salvo.

Aun asi aquel no era un buen lugar, cada vez que el animal se movia para buscar una pequeña cantidad de tierra se desprendia de lo que era el techo del estrecho tunel y caia sobre ella enmarañandose a su cabello o colandose por entre sus rasgadas vestudiras. Era demasiado pequeña para comprender el hecho de que si no moria comida por el animal, seguramente lo haria aplastada ya que el tunel podria colapsar en cualquier instante. Gateo lo mas rapido que pudo dentro del tumulo, el sudor corria por su frente y la adrenalina y el deseo de vivir era lo unico que impulsaban a la tierna y blanca Arkariana a seguir escapando con la esperanza de poder seguir con vida. A los 7 metros encontro el final del tunel, pero la bestia ya habia encontrado la entrada tambien y ahora usaba el cuerno que tenia en la parte delantera de su cabeza como lo tendria un rinoceronte y quizo introducirlo al interior del tumulo para asi cavar un poco y llegar a la mujer.

Ella mientras tanto desesperada usaria sus manos, sus pequeñas garras aun no bien desarrolladas, para cavar en el final del tunel aun con la vana posibilidad de hacerlo mas rapido que el monstruo que le perseguia. Tal vez la suerte o un destino marcado por el lado oscuro de la fuerza le permitio hacerlo aunque en realidad lo que separaba aquel tunel de una vieja camara mortuoria no era mucho sino tal vez unos pocos centimetros de tierra. Como pudo ella entro a la habitacion gateando y observandolo todo con sus ojos grises, aquel lugar era una camara mortuoria de 8 metros de diametro, un cubo exacto en donde en medio se encontraba el sarcofago con un antiguo señor de lo oscuro.

Alrededor de ella habian simbolos que daban a entender una historia que ella no podia entender por no saber la lengua con la que estaban escritos, sin embargo y aun asi al mirar la pared que se encontraba justo al frente de ella y sin saberlo, mientras caminaba hacia el sarcofago, leeria en voz alta. - Dame una gota de Sangre de alguien quien ames, de alguien a quien odies, y de ti mismo. - e imediatamente despues de eso, tomando una daga que habia justo sobre el sarcofago hizo una pequeña incision en su mano izquierda y en efecto una gota de su misma sangre cayo sobre aquel lugar, no sabia lo que estaba haciendo o porque lo estaba haciendo, solo lo hacia.

Por un instante el conocimiento se abriria como una flor dentro de ella, pero sin embargo la puerta se cerraria otra vez, ya que una humeda y muy larga lengua le tomaria desde la cintura y le arrastraria con gran velocidad hacia la salida de la caberna intentando llevarla hacia la boca de la gigantesca bestia. La chica por quizas primera vez en su vida se armo de valor y acuchillo la lengua del animal con la nueva daga que tenia una vez salida del trance en el que se encontraba, rugiendo de dolor el animal se hecho para atras cuando ella salia de la cueva e impulsandola sobre el la lanzo hacia atras.

Rodando ella seguiria cayendo por aquel tumulo hasta lo que parecia ser un precipicio y ahi caeria salvandose de morir deborada pero quizas solo para morir debido al impacto de la caida. Salir de la sarten para entrar al fuego como se dice.
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Re: La Sangre que brota de ti Mismo. (privado)

Mensaje por Saverema el Sáb Jul 18, 2009 7:36 pm

Un viento helado pero conocido y amado sintio la pequeña en su rostro, se veia a si misma en un deslizador de nieve lanzandose junto a otros pequeños Arkanianos en su mundo frio y semioscuro. Las risas, la emocion y la felicidad hincharon su corazon y le dieron calma a su espiritu, hacia abajo de aquella colina y abrigados con gruesas ropas se enconraban sus padres, pertenecientes a una noble casa de Arkanianos refinados mediante la genetica.

No habian obstaculos en su camino y poco importaba quien llegara primero al final del recorrido, los deslizadores iban a una velocidad creciente pero una velocidad que solo a un niño daria emocion, e Izidor era en efecto una niña al igual que los demas Arkanianos que estaban con ella. Al final del recorrido la joven abrazo a sus padres que se arrodillaron ante ella para abrazarle, pudo sentir entonces una serie de olores conocidos para la pequeña jovencita y a si mismo agradables para ella.

La proteccion y el cariño se sentian bien para ella y una serie de sensaciones agradables inundaron en todo el pequeño y delicado cuerpo de la muchacha. Cerro los ojos en aquel estado de felicidad y respiro profundamente aquellos dulces aromas, la escencia de la vida en un pasado que era mucho mejor que la vida presente. Todo en ese tiempo era felicidad y sonrisas.

No pudo evitar por tanto llorar cuando al abrir los ojos descubrio que Arkaria era en realidad un sueño probocado por su imaginacion y la adversidad que vivia, los olores, los recuerdos y la felicidad se perdian en aquel cielo teñido de sangre korribariano. Izidor se encontraba en esos momentos al menos 20 metros en el risco y solo habia sobrevivido ya que habia caido en una saliente y claro esta habia tenido suerte. ¿Cuanto tiempo habia pasado? Ella no podia saberlo y sinceramente estaba mas ocupada en llorar en aquellos instantes, era una niña y aun era muy debil, y el frio pensamiento era algo que aun le estaba vedado.

Su torso y su abdomen se encontraban recostados en el suelo, mientras que sus piernas se encontraban extendidas en la pared de lo que era el risco, podia decirse por tanto que estaba sentada aunque de manera invertida y dado que aquella posicion no era demasiado incomoda la jovencita simplemente recogio sus piernas y se quedo en aquel lugar. Ya no estaba cansada aun a pesar de que instantes antes, a sus ojos, habia corrido desesperadamente para salvar su vida de una abominacion en primer lugar y en segundo de un monstruo mucho mayor, quizas habia dormido durante horas o dias.

Paso varios minutos mirando hacia el cielo que era rojizo y oscuro, y aunque el cielo de su planeta natal era quizas aun mas oscuro, era estrellado y desde el podia verse todo el universo. En Korriban solo podia apreciarse el lado oscuro de la fuerza desde la forma cruel y maligna que esta adoptaba como su mascara y presencia, dejo de llorar, ¿Porque el lado oscuro debia ser solo asi?. Dame la sangre de un amado, leyo la pequeña hace un tiempo entendiendo que aquello era para proteger a aquel amado y a si mismo, y si habia proteccion y si habia amor, habia una forma del lado oscuro que no fuera sencillamente cruel como todas las demas, una que podia elegirse.

Observo en ese momento hacia su derecha, clavada en el piso a unos centimetros de ella se encontraba la daga ceremonial con la que habia herido su propia mano izquierda y tambien la lengua del animal que habia finalmente cortado. Miro su mano izquierda, la herida se encontraba cerrada y no dolia, miro hacia el cielo una vez mas, este seguia rojo y oscuro como siempre, pero eso ya no era importante para ella y se levanto sacudiendose el polvo de su raida y deteriorada ropa. Por primera vez desde que estaba en aquel desolado planeta la joven sonrio.

La subida del risco seria dificil para la jovencita pero seria exitosa al cabo de unas horas, la daga se encontraba en su manga izquierda escondida, su hoja negra y su igual oscura guardia y empuñadura estaba llena de simbolos que proximamente aprenderia a entender, pero que ahora escondia ya que se la quitarian si es que alguien la veia. Nadie esperaba su regreso en la academia, y cuando llego su vida continuaria tal y como hasta ahora.

Por los proximos 15 años nadie sabria de la existencia de aquel antiguo artefacto Sith, y nadie aprenderia de ella los secretos que avidamente adquiria para si misma y que a su vez guardaba celosamente.

Korriban, actualidad.

La inconciencia llegaba a su fin, para ella habia sido un sueño muy largo y lleno de recuerdos de lo que habia acontecido en su niñez, sin embargo para el instructor solo habian pasado unos segundos. La joven tosio y aquello llamo la atencion del Sith que la observo apretar sus manos con la tierra probablemente llena de ira que aun no aprendia a exteriorizar, en consecuencia el sable del maestro volvio a encenderse emitiendo un terrible haz de luz roja y aquel hombre se volteo hacia la joven ya que hasta ese momento se encontraba de espaldas hacia ella.

- No tienes tanta energia en lo usual. - Inquirio el hombre burlonamente, se encontraba a cinco metros al frente de ella que le miraba fijamente a travez de sus ojos grises, a travez de sus antiparras de amarillo cristal. El veia como ella se levantaba y le miraba mientras adoptaba una pobre posicion de combate. - Tal vez te estas haciendo viejo y golpeas mas despacio. - Respondio ella a su vez, era la primera vez que osaba hacerlo, solo solia hablarle para pedir compasion, lo ultimo era bueno para un sith pero claro esta ella debia pagar por su insulto.

El hombre apreto con fuerza su sable que tenia en su mano derecha aunque ahora con ambas manos, sostieniendo la espada tambien con la mano izquierda en la parte baja de la empuñadura del sable. Se lanzo hacia ella saltando con impresionante velocidad los metros que separaban a sith y youling - Ahhhhhhh!! - Gritaba el usando la emocion del grito para potenciar su fuerza a travez del lado oscuro, sin embargo un ataque con un salto y que tenia ambas manos en el sable era algo que podia preveerse y mas cuando en el aire el maestro llevo sus manos hacia atras por sobre su cabeza.

Sin embargo ahora el pensamiento en frio si era algo que podia albergarse en la mente de la joven Saverema y abanzando tambien hacia su maestro aparentemente desarmada, aprobecharia que el maestro saltaba para arrojarse al suelo por debajo de el mientras con su mano derecha lanzaba la tierra que habia recogido antes hacia el rostro del sith. Un ataque que naturalmente tenia como intencion de impacto los ojos del rival que al contrario de ella no tenian proteccion alguna.

Ella rodo en el suelo intentando luego aprobechar el impulso para ponerse de pie con relativo exito, al menos pudo mantenerse agachadaa, el tropezo debido a la molestia que tenia en ambos ojos e intentaba sacarse la tierra de aquel lugar y de asi mismo de la boca, pero el hacer eso llegaba tiempo, tiempo en el que un oponente podia beneficiarse.

Silenciosamente ella salto tambien, sentia enojo en ese momento y aunque no lo exteriorizaba graficamente, sin duda podia usarlo como el maestro usaba tambien la emocion. Cayo sobre la cabeza del maestro golpeandolo con ambos pies con el peso de su cuerpoa, que no era mucho, aunque impulsado por el salto y la gravedad, lo anterior daria con el rostro del maestro en la tierra y despues ella podria patear su mano derecha en donde aun estaba el sable, haria eso hasta que lo soltara.

Tal vez ella si servia para algo.

Fin del Tema.
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Re: La Sangre que brota de ti Mismo. (privado)

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